GASTRONOMÍA
El plato duranguense por excelencia es el famoso "caldillo",
que se prepara con carne seca o fresca y chile rojo. No obstante
la cocina de Durango abarca una interesante gama de posibilidades
que llevan como distintivo principal la carne, debido a su
gran tradición ganadera.
Entre los platos que se degustan en la capital se pueden mensionar las piernas y el lomo de cerdo, preparadas con rellenos exquisitos, a veces sazonados con vino blanco o acompañados del mezcal regional, preparado con maestría en Nombre de Dios, el cual, por sus ingredientes, es una bebida fuerte y un poco seca, pero sabrosa.